martes, 16 de noviembre de 2010

mejor me guardo mi ramillete de de palabras en el bolsillo
a la espera que el tiempo amaine

domingo, 7 de noviembre de 2010

Prometimos que ibamos a ser felices

Estábamos tan seguros de que nos queríamos que no nos daba mucho miedo, el mayor síntoma era que se nos irisaban los pelos.
A veces me reta, otras veces me veo gritándole y enseñándole modales, pero debo ser sincera y confesar que la mayor parte del tiempo nos estamos riendo.
El gran problema entre nosotros (y lo he notado con el tiempo) es que somos un poco absolutistas.



(Tengo la intuición de que él es la única persona en este mundo a la que le gusta el interior de mi nariz)